El piloto de Team Penske sufrió un violento choque a alta velocidad durante la segunda sesión de entrenamientos, aunque resultó ileso gracias a los sistemas de seguridad.
Un fuerte accidente protagonizado por Scott McLaughlin generó tensión durante la segunda sesión de práctica para el Gran Premio de Alabama de la IndyCar, en el circuito Barber Motorsports Park. El piloto del Team Penske perdió el control de su monoplaza en la recta principal, tocó el césped y salió despedido hacia la zona de escape, impactando a 274 km/h contra la malla de contención y quedando invertido.
El equipo de seguridad de AMR llegó al lugar en 26 segundos. McLaughlin pudo salir del vehículo por sus propios medios y, tras ser evaluado en el centro médico del circuito, fue dado de alta sin lesiones.
La sesión fue interrumpida con bandera roja y finalizó anticipadamente debido a los daños en las barreras. En la transmisión de Fox Sports 1 se destacó la eficacia de los sistemas de seguridad de la categoría, que incluyen cables de sujeción interna, para proteger al piloto.
En sus redes sociales, McLaughlin comentó: «Sé que el accidente pareció mucho peor de lo que se sintió. Estoy destrozado por mis muchachos, pero siento que podemos arreglar el coche y volver a salir a darlo todo». El piloto neozelandés expresó su deseo de competir por la pole position en la siguiente sesión.
